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jueves, 12 de enero de 2012

"Una monedita por favor"

A casi todos nos ha pasado vivir la incómoda situación en la que estamos tomando algo en un bar o paseando y se acerca un chico con cara de chico y una mirada que trasmite necesidad y nos dice "Una moneda por favor"... ¿Qué hacemos ? ¿Cómo reaccionamos? ¿Le damos o no esa moneda?. Vamos a analizar varios temas.

Antes que nada y más allá de la respuesta que le demos al chico lo tenemos que mirar a los ojos, no podemos pretender que no existe o contestarle mirando para otro lado. Es una cuestión de respeto a la propia humanidad, reconocerlo como tal y mirarlo al momento que nos interpela. Partiendo de esa base pensemos un poco en la llegada de ese chico a la situación en cuestión. 

Es evidente que muchos de los chicos no llegan solos a deambular por subtes, Palermogólico y demás lugares cuasi turísticos de Buenos Aires. Es decir que la primera vez que empezaron a pedir monedas hubo un mayor (posiblemente otro chico de 15 años y no un padre amigo de Darth Vader) que le haya indicado cómo llegar, qué decir y en qué horario ir. Después que el chico vaya todos los días responde a razones que superan mi capacidad de conjetura. 

En algunos casos existen las llamadas mafias que "alquilan" niños y niñas a padres de escasos recursos materiales y educativos (relación directamente proporcional si las hay). Ahora en muchos otros casos los chicos se acercan solos a los lugares o supervisados por algún familiar. Realmente no tengo ni creo que nadie tenga una estadística para poder argumentar en qué casos el chico "decide" ir a pedir dinero o en qué casos es llevado a la fuerza.

Algo que me quedó grabado para toda la vida es una cartel que vi en el 2008 en Cafayate, Salta: "No le de dinero a los niños, no fomente la explotación infantil". Tremendo y contundente, efectivo en mi caso también. Algo que para mí está fuera de discusión es justamente que tanto el chico que sale a pedir monedas como la familia que avala esto están en situación de necesidades básica insatisfechas. Nadie puede negar eso, no existe el padre borracho que manda al pibe a pedir mientras se gasta la plata del Plan Trabajar en vino Toro y putas. Si alguien conoce un caso por favor expongalo. Esas generalidades nos permiten seguir siendo mezquinos y no darle la moneda al chico para no colaborar con ese padre malvado y explotador que está tomando vino en la villa. Lamentablemente señores este problema es más complejo, cada chico tiene una historia distinta atrás, una familia con madre y sin padre, con o sin hermanos, con o sin luz, con o sin techo. No podemos generalizar.

Lo que propongo es lo siguiente: nunca le demos monedas a los chicos, no compremos tranquilidad por 50 centavos, repito no le demos monedas ni billetes. De esa manera van a dejar de estar ahí pidiendo, es simple. Lo complejo es pensar qué hacemos con ese chico y sus necesidades insatisfechas. La Asignación Universal por Hijo ayuda a resolver eso, pero evidentemente no es suficiente porque muchos chicos no están yendo al colegio y siguen pidiendo.  Ahí entra el debate moral interno "que se ocupe el Estado por eso pago mis impuestos!!", "Dios proveerá", "que se ocupe su familia", "que los lleven a un hogar" y todas las distintas excusas que nos sacan de la ecuación y no resuelven en nada la vida de ese chico. 

Mi tío abuelo era uno de esos chicos en la Estación de tren de La Plata hace más de 70 años, pedía para comer y lograba sobrevivir. Un día mi bisabuelo decidió conocer al chico y su familia, la madre tenía 8 hermanos más y no podía trabajar por un problema físico, mi bisabuelo le preguntó si podía llevarse al chico a vivir con él que prometía darle una vida igual a la de sus otros 2 hijos, y que ella podía visitarlo cuando quisiera. Por eso hoy es mi tío abuelo. 

Hay infinitos espacios de participación, e infinitas formas de poder hacerse cargo de esos chicos que tienen necesidades no cubiertas, elijamos la propia y actuémos para que no sólo no le demos una moneda, sino que no le demos la espalda a un ser humano indefenso que necesita de nosotros.

¿Qué es más importante un chico que necesita comer y no tiene o Showmatch? ¿A qué le dedicás más tiempo?

Queda abierto el dabate.

1 comentario:

  1. Mirada acertada,muchas veces resulta más fácil dar una moneda que ir más allá, estaría bueno que empecemos desde nuestro lugar a profundizar más en cada una de estas historias que nos rodean en nuestra cotidianidad. Comparto frase del gran Eduardo Galeano:"La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respetuo mutuo"

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